miércoles, 30 de noviembre de 2011

Reforzar una conducta




"Hay que prestar atención a las conductas positivas del niño de 6 a 12 años y elogiar sus esfuerzos"

Cuando un adulto está satisfecho de la conducta de un niño y decide premiarle, se le ocurre recompensarle con una chuchería, un juego o incluso con la realización de alguna actividad que está fuera de lo común. Pero cuando el adulto sonríe al niño, le presta atención y/o lo felicita también está reforzando y potenciando una conducta.

Distintas investigaciones han demostrado que se saca más partido y se obtienen mejores resultados prestando atención y haciéndole saber al niño que está haciendo bien las cosas o que se está orgulloso de su esfuerzo que prestando atención a los errores o a la no acción. Lo anterior no indica que no se le tenga que decir cuando lo hace mal, sino que hay que enseñarle cómo queremos que actúe.

Muchas veces la atención paterna y el elogio son el único premio que necesita un niño para lograr la motivación.

A menudo, los padres pasan por alto la importancia de utilizar el elogio y otros premios sociales tales como sonrisas y abrazos con los niños. Una de las razones es porque en ocasiones, los adultos piensan que los niños se deberían comportar adecuadamente sin la intervención de un adulto, y que el elogio solo se debería dar con un excelente comportamiento o un desempeño perfecto, y se olvidan de elogiar el esfuerzo o cuando los niños realizan sus actividades sin quejarse.

La falta de elogio y atención en los comportamientos adecuados puede llevar a aumentar el mal comportamiento simplemente por el hecho de no reforzar las conductas positivas. Un error inconsciente bastante común es atender a las cosas cuando son inadecuadas o van mal, y no a aquellas que son adecuadas.

Una conducta a la que se presta atención tiende a repetirse, aunque esta atención sea en forma de regañinas o castigos. Sin embargo, aquellas conductas que no reciben atención tienden a desaparecer, siempre y cuando no reciban algún tipo de recompensa por las mismas. Conviene analizar y reflexionar ante una conducta qué es lo que realmente se está reforzando y cambiarlo si es necesario.



Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo

Reducir la frustración de los niños



"Algunos niños toleran mejor la frustración que otros"

Muchos niños están acostumbrados a obtener todo aquello que desean: cuando necesitan un jersey verde para que haga juego con sus pantalones nuevos se lo compran, cuando les apetece el nuevo juego de moda se lo regalan, cuando quieren cambiarse de móvil lo obtienen, etc. De este modo aprenden que la vida es fácil, que su familia se lo resolverá todo y que a ellos les implicará el menor esfuerzo.

Pero a medida que se van socializando y empiezan a interactuar con el exterior se encuentran con una sociedad competente, donde el fracaso tiene cabida y el "no" es frecuente. Algunos niños se adaptan con facilidad a este cambio, pero otros no. Por esta razón se recomienda minimizar el contraste:

• Enseñarle a esperar la recompensa gradualmente. Excepto en situaciones específicas (cumpleaños, navidades, etc.) los regalos se deben hacer a cambio de algo, el niño debe esforzarse para conseguir lo que quiere. Se pueden aplicar sistemas de puntos.

• No conviene acceder a demandas irracionales. Si quiere un juego nuevo, pero ya tiene varios juegos con los que apenas ha jugado no sucumbir a su demanda.

• Enseñarle a respetar los turnos. No dejar que interrumpa las conversaciones. Una buena forma de enseñarle es a través de los juegos de mesa, cada uno tiene su turno y se debe respetar para que el juego avance.

• No dejarle ganar siempre en los juegos. Cuando gane él mostrar cómo se puede ser un buen perdedor, de modo que cuando le toque a él sea capaz de aceptar la derrota.
• Enseñarle a compartir. Reforzar con elogios las actitudes de compartir juguetes, comida, juegos o sus cosas con sus hermanos o amigos.

A través de la frustración el niño aprende que el mundo no gira en torno a él: aprende autocontrol, que no siempre puede conseguir lo que quiere, que debe compartir, que a veces se gana y otras se pierde. Si este aprendizaje se hace paulatinamente y se ayuda a reducir la frustración de los niños no la vivirá de forma tan angustiosa y los padres se ahorrarán más de una pataleta.


Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo

lunes, 14 de noviembre de 2011

El ejercicio de la autoridad en la familia




"los padres llevan a cabo la representación de un papel que les ha venido al fundar una familia, tener que ejercer la autoridad en la misma"

Una de las acepciones de la palabra autoridad en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua es "carácter o representación de una persona por su empleo, mérito o nacimiento". Así pues, los padres llevan a cabo la representación de un papel que les ha venido al fundar una familia, tener que ejercer la autoridad en la misma.


El ejercicio de la autoridad tiene varias fases:

a) Conocimiento de las metas comunes que tienen los miembros que forman el grupo. La familia como grupo humano está compuesta por personas que tienen niveles distintos de maduración, de responsabilidad, pero que tienen unos vínculos, espacios y metas comunes. Esto no es percibido conscientemente cuando los hijos son pequeños, pero al madurar lo asumen de manera implícita.

b) Comunicar y consensuar con los otros miembros lo que quiere conseguir quien ejerce la autoridad. Quien ostenta la autoridad tiene que saber qué quiere para el grupo. Necesita de un tiempo de clarificación personal. Cuando lo ha realizado, precisa exponerlo de manera explícita a los otros que forman el grupo, de forma verbal como a través de su conducta y decisiones para hallar el consenso entre los miembros del grupo.

c) Cumplir y hacer cumplir las metas marcadas y consensuadas. Pero no basta que todos los miembros del grupo sepamos qué hay que hacer, es necesario que se lleve a la práctica lo previsto. Es la capacidad de mover que tiene quien ejerce la autoridad, ya sea por su fama o prestigio, ya sea por procedimientos más coactivos.
Prescindir de las fases puede dar lugar a deformaciones de la autoridad. Cuando se prescinde de comunicar y consensuar entre los miembros las normas, surge el autoritarismo -ejercicio arbitrario de la autoridad-; cuando no se cumplen ni se hacen cumplir las normas marcadas y consensuadas, se instala el abandonismo -la renuncia a la autoridad.

Los padres tienen autoridad por el hecho de ser padres. Pero la autoridad se mantiene, se pierde o se recobra por el modo de comportarse.

La autoridad se mantiene o se recobra por el prestigio. Esta afirmación es equivalente a la de "educamos por lo que somos". Es decir, por la congruencia entre lo que somos, lo que hacemos y lo que decimos.


¿Cómo se tiene prestigio con los hijos?:

▪ Por el buen humor: Hay diferentes estilos personales, pero todos se apoyan en el optimismo -saber descubrir primero lo positivo de cada persona y de cada situación- y en la confianza.

▪ Por la serenidad: Porque asegura las mejores condiciones para actuar con sensatez y con flexibilidad. El nerviosismo, por el contrario, empeora la situación y, desde luego, desprestigia. Han de vernos serenos, sin dar paso a la ira o al enfado por nimiedades; han de vernos que no sacamos las cosas de quicio... Se puede comprobar, además, como los hijos adoptan conductas más serenas cuando están ante una persona tranquila, que no responde con cólera sino con un tono de voz sosegado y conciliador.

▪ Por la paciencia: Los padres tienen un sexto sentido que avisa cuándo y cuánto es necesario volcarse con cada uno, a causa de una enfermedad, unos problemas en clase...

▪ Por mantener una línea de actuación sin dar bandazos, graduando la exigencia según las circunstancias, sin dejar nunca de exigir y exigirse-. Desprestigia el dramatismo, el echar en cara, el lamentarse, los falsos juicios...

▪ Por el interés con que se sigue el estudio y los problemas de los hijos, sabiendo apreciar el esfuerzo que se hace, aunque no se traduzca en resultados. Escuchar y dedicar tiempo a "sus problemas" que, aunque nos parezcan nimiedades pueden pesar como losas para ellos. Pero si les apartamos a un lado porque nosotros sí estamos haciendo algo importante (ver la TV, terminar un informe, descansar...), cada vez será más difícil que nos cuentes sus cosas.

▪ Cuando los padres van por delante en lo que exigen de sus hijos: Sin ser perfeccionistas, que conozcan sus fallos y limitaciones, y sus esfuerzos por superarlos.

▪ Cuando se fomenta el prestigio del otro cónyuge: Aprovechar toda ocasión para destacar, discretamente, en una conversación privada con cada hijo, los puntos fuertes del otro cónyuge es una forma de potenciar la autoridad del otro. De un modo sugerente: "¿Te has fijado en tal aspecto de tu padre o madre...?" Y, a continuación, pasar a otra cosa en la conversación.


La autoridad de los padres se refuerza cuando....

▪ Hay acuerdo en cómo educar a los hijos, y en cómo armonizar la autoridad paterna y materna para una mejor educación de cada hijo. La autoridad de los padres ha de ser complementaria, no excluyente, no delegada de uno en otro cónyuge.

▪ Se apela al razonamiento al diálogo, se potencia la responsabilidad de los hijos por aproximaciones sucesivas. Huir tanto del sobreproteccionismo como del desentenderse cuando pueden necesitar ayuda.

▪ Se llega a acuerdos en temas puntuales con los hijos. Se pueden concretar dichos acuerdos mediante contratos de conducta. El llegar a una conducta-meta en los hijos conlleva el descomponerla en los pasos mínimos sucesivos, que hay que reforzar las aproximaciones a la conducta meta y extinguir la conducta a eliminar.

▪ Se evita el sermonear reiterativo porque suele tener un efecto contrario al buscado. Si hay que decir algo a alguien, se dice a solas, de manera clara, con formulación positiva, llegando a acuerdos y fijado el tiempo de revisión de los mismos.
▪ Somos firmes cuantas veces sea necesario, pero sabiendo cambiar a actitudes de flexibilidad y cariño siempre que sea preciso.

▪ Se presta atención al buen comportamiento, a los aspectos positivos que tiene toda persona, y no se atiende únicamente a las conductas desadaptativas.

▪ Se explica con razonamientos por qué los corriges, y se respeta a la persona y se le ayuda a mejorar en los defectos que tiene. Hay que demorar la entrevista para corregir a un hijo nuestro, si no tenemos la suficiente serenidad para hacerlo en este momento. No tratar de vencer sino de convencer. Es la fuerza de la razón quien se ha de imponer no la de los años.

▪ Se le da suficiente autonomía y libertad poco a poco, según el uso correcto que van haciendo de ella. Saber "ir soltando poco a poco las amarras" del niño y sobre todo del adolescente, quedándose lejos por si hace falta ayuda en algún momento.



Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo

Consejos para conseguir pactos equilibrados con los niños



A todos nos gustan las personas que incluyen en su registro de conducta la devolución de favores, el cumplimiento de promesas y acuerdos y, en definitiva, son justos y equitativos. Los niños aprenderán este código de conductas cuando tienen buenos ejemplos, buenos modelos en los adultos que los educan. Los buenos padres tienen estos registros de conducta y consiguen pactos con sus hijos para enseñarles a comportarse de forma adecuada.

¿Cuándo vivimos situaciones donde es más necesario el pacto? Las ocasiones se centran en elementos como las faenas de la casa, las tareas del colegio, la eliminación de las normas o relevar a sus hijos de tareas pesadas... Conseguimos un buen pacto cuando convertimos una tarea en algo que no parece a un trabajo. Pero cuidado, hacerse favores mutuos puede tener un efecto negativo, porque se pueden acumular resentimientos sobre favores no cumplidos y utilizarlos, con el tiempo, como arma para manipular.

No es necesario estar haciendo siempre pactos cuando hacemos algo por los hijos porque convertiríamos la relación paterno-filial en un negocio. Es mejor hacer tratos cuando el equilibrio de favores está descompensado.
Algunos consejos prácticos para conseguir pactar con nuestros hijos de manera adecuada:

• Espere algo a cambio que necesite realmente o que le sería de gran ayuda, no algo que a su hijo le gusta de todos modos. Aceptar cualquier cosa que quiera hacer el niño crea sensación de impotencia en el padre.
• Evite los pactos a posteriori. "Ayer hice esto por ti, ahora deberías hacer algo por mí". Esto hace que el niño se sienta culpable; no es un buen trato. Se trata de chantaje.
• Obligue al niño a cumplir su parte del trato pronto y rápidamente. Los acuerdos contractuales a largo plazo se olvidan o se modifican. Los niños creerán que se han librado de cumplir su parte del trato y los padres tendrán la impresión de haber sido estafados.
• Cuando el niño hace algo por el padre sin intentar llegar a un trato (a veces ocurre), hay que devolver el favor cuanto antes.
• Hay que recordar a los niños los pactos a los que se han comprometido sin castigarles por no haber cumplido su parte. La consecuencia será la negativa del padre a hacer otro pacto en un breve espacio de tiempo. Limite su buena disposición a hacer favores a un niño que no los devuelve.


Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La Disciplina




"El ayudar al niño a comportarse de una manera aceptable es una parte esencial de su crianza"

La disciplina varía con la edad. No hay una manera correcta de criar a los niños, pero los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan las siguientes reglas:

• Generalmente, los niños quieren complacer a sus padres. Los padres, si son sabios, integran este deseo de complacer a sus actividades disciplinarias.

• Cuando los padres demuestran su alegría y aprobación por el comportamiento que les agrada, esto refuerza el buen comportamiento del niño. Cuando los padres demuestran su desaprobación al comportamiento peligroso o desagradable del niño pequeño, tienen mayor posibilidad de éxito cuando el niño sea mayor.

• La forma en la que el padre corrige el mal comportamiento del niño o adolescente tiene que hacerle sentido al hijo. El padre no puede ser tan estricto, que el niño o el adolescente no sienta más adelante el amor y la buena intención del padre.
• Los niños y adolescentes pueden hacer que sus padres se enojen. Los padres deben tener control de sí mismos cuando están enojados. Aunque un grito de "no" puede atraer la atención de un niño pequeño que está por cruzar la calle, puede conseguir intranquilizar al bebé que está llorando. Los niños mayores deben de saber lo que se espera de ellos. Los padres deben de ponerse de acuerdo y deben de explicarle claramente las reglas al niño o al adolescente.

• En nuestra sociedad heterogénea, donde existen tantas culturas y maneras de criar los niños, cada familia espera un comportamiento diferente de sus hijos.

• Se le puede permitir a un niño ir y venir cuando quiera, mientras que a otro se le pueden imponer horas fijas de regresar a la casa. Cuando los padres y los niños no están de acuerdo sobre las reglas, ambos deben de tener un intercambio de ideas que los ayude a conocerse. Sin embargo, los padres son los responsables de establecer las reglas y los valores de la familia.

• Evitar que el comportamiento indeseable comience es más fácil que ponerle fin luego.

• Es mejor colocar los objetos frágiles o valiosos fuera del alcance de los niños pequeños que el castigarlos por romperlos. Los padres deben estimular la curiosidad dirigiéndola hacia actividades tales como hacer rompecabezas, aprender a pintar o leer.

• El cambiar el comportamiento apropiado del niño puede ayudarlo a obtener el dominio de sí mismo que necesita para que sea reponsable y considerado con otros.El dominio de sí mismo o autocontrol no ocurre automáticamente o de repente. Los niños pequeños necesitan que sus padres los guíen y apoyen para que comiencen el proceso de aprender a controlarse. El autocontrol corrientemente comienza a los seis años. Cuando los padres guían el proceso, el auto-control aumenta durante los años escolares. Los adolescentes pueden todavía experimentar y rebelarse, pero la mayor parte de ellos pasa por este período y llega a ser un adulto responsable, especialmente si desde temprana edad han experimentado un buen entrenemiento.

• Las familias transmiten sus métodos de disciplina y sus expectativas a los niños de generación en generación.

Cuando los intentos de disciplinar al niño no tienen éxito, puede ser beneficioso consultar con alguien fuera de la familia para que nos ofrezca sugerencias sobre la crianza del niño. Los profesionales especializados en el desarrollo y el comportamiento infantil pueden darle información acerca de la manera de pensar y de desarrollarse el niño. También pueden sugerir métodos para modificar el comportamiento; con la paciencia de los padres y la ayuda de los profesionales cuando sea necesaria, puede allanarse el camino para que los niños aprendan lo que la sociedad espera de ellos y lo que ellos pueden esperar de sí mismos.


Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo

Autoridad paternal, consejos para educar mejor a nuestros hijos



"¿Qué significa autoridad paternal, y qué debemos hacer para educar un poco mejor a nuestros hijos? ¿Existen algunas pautas o consejos que nos puedan ayudar en su educación? ¿Qué errores cometemos generalmente como padres?"

Hoy en día los niños disponen de mucha más libertad e información que las generaciones de nuestros padres o abuelos.

Muchos de ellos en algún momento habrán tenido alguna mala contestación o incluso algún gesto que parecía inexistente en su comportamiento y crea una gran sorpresa en los padres.

La educación que proporcionan los padres, dan lugar a una versatilidad en la conducta del niño y que en la mayoría de los casos nos dejan con la boca abierta.
Aquí haremos mención de algunos de los errores más comunes que los padres suelen cometer con sus hijos:

• Si desde el primer momento que el niño pide o reclama algo, sea un juguete, salir o comprar algo le damos un “no” por respuesta, y a los 10 minutos cambiamos nuestra actitud por pena y cedemos a sus caprichos, estamos creando una situación perjudicial, sobre todo para nosotros pues ellos sabrán que en algún momento cederemos a sus antojos.

• Si somos descuidados, con el comportamiento y no nos preocupamos por sus emociones, sentimientos y pensamientos, el niño aceptara que no somos lo suficientemente importante para él y tomará una actitud liberal y hará y deshacerá lo que le venga en gana.

• Gritarle, enfadarse a la primera de cambio y perder el control por cada situación producirá un efecto rebote, por lo cual los hijos contestarán y actuarán de la misma manera en el momento en el que se vean con un problema.

• El incumplimiento de promesas y castigos es uno de los errores que el niño más tendrá en cuenta porque pensará que la palabra de sus padres no vale nada, es decir, no tiene juicio ninguno.

• Presionarlos a los hijos con éxitos inmediatos, producirá una sensación de estrés y ansiedad que en muchos de los casos podría ser preocupante.

Algunas estrategias a seguir para obtener una autoridad positiva con tu hijo
• Mantén propósitos claros, de acuerdo con tu pareja para la educación de vuestro hijo.

• Explica de manera clara y respetuosa los modales para actuar con la gente, su manera de hablar y expresarse, será más beneficioso para él que lo hagas con tranquilidad y perder los nervios.

• Lo más importante es tener en cuenta que son niños y alimentarnos de mucha paciencia en su aprendizaje, necesitan tiempo y dedicación.

• Hazle ver que todos somos humanos y que errar no es un fracaso, es más, sirve para seguir aprendiendo.

• Confía en ellos y así confiarán en tí, puedes ser su amigo pero sin perder la autoridad que mereces.

• Por último cólmalo de amor, respeto y sentido común, son elementos determinantes para su educación.


Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo

Ayudar a los niños en los límites y responsabilidades



Para un niño es normal tener cierto temor a los límites y responsabilides, temor que desaparece conforme el niño va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente"

Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

• Sabiendo claramente ellos mismos lo que esperan de los niños.

• Exponiendo sus expectativas de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.

• Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.

• Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o debes escolares, sin ambigüedades.

• Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.

• Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa "el olvido"

• Participando padres y madres (cuando sea posible) en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.

• Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.


Un niño es responsable cuando sus actos coordinan, de forma creativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los adultos tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio, a definir sus propios valores y a resolver las dificultades en función de sus propios sentimientos.

El niño que posea sentido de la responsabilidad cosechará éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se beneficiará de las consecuencias positivas de esos éxitos.



Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Comó enseñar a los niños a ser responsables?


"Consejos que estimulan al niño a recordar sus responsabilidades"

Uno de los aspectos básicos de la enseñanza de responsabilidad a los niños es la cuestión: "¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?". Los niños pueden saber hacer las cosas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables.

Hay algunos consejos que estimulan al niño a recordar sus responsabilidades crecer y a verse capaz de asumir mayores responsabilidades:

* Escriba las cosas y colóquelas en lugar visible.
* No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Recordar las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre de la cual los niños pasan a depender.
* Establezca costumbres lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se incrementa la capacidad de recordar de los niños.
* No le dé miedo castigar al niño que se "olvida".
* Acuérdese de lo que usted ha dicho. Si los padres lo olvidan, están otorgando al niño, tácitamente, permiso para hacer lo mismo.
* Para enseñar a los niños a ser responsables se puede utilizar un programa claro de recompensas y alabanzas, tal como los sistemas de puntos, que ofrezcan respuestas a su comportamiento. Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.


Algunos consejos para enseñar a los niños a ser responsables son:

* Desarrolle la sensación de poder y autoconfianza del niño. Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
* Ayude a los niños a tomar decisiones.
* Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:
* Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión.
* Buscar otras soluciones.
* Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuencias.
* Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.


Tomado de: http://www.baobabparents.com/padres/articulo/ensenar-ninos-ser-responsables/866/

La responsabilidad en el niño


"Los niños con sentido de la responsabilidad poseen los recursos personales necesarios para valorar con eficacia las diferentes circunstancias y tomar decisiones apropiadamente"

Enseñar a los niños a ser responsables requiere un ambiente especial en el hogar y en la escuela. Se trata de conseguir un ambiente que les ofrezca información sobre las opciones entre las que deben escoger y las consecuencias de cada una de ellas, y que les proporcione también los recursos necesarios para elegir bien.

La responsabilidad es la habilidad para responder y decidir apropiadamente y con eficacia, es decir, dentro de los límites de las normas sociales y de las expectativas comúnmente aceptadas. Por otro lado, una respuesta se considera efectiva cuando permite al niño conseguir sus objetivos que reforzarán sus sentimientos de autoestima.

La responsabilidad conlleva, en cierta forma, ser autosuficiente y saber defenderse con seguridad y confianza en uno mismo. Para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

En ocasiones las responsabilidades de los niños producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos sean pacientes y tolerantes.

A los niños que no sean considerados responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus experiencias. Enseñar a los niños a ser responsables no quiere decir enseñarles a sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán los medios, las actitudes y los recursos necesarios para valorar con eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Una vez que a los niños se les ha asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas.

Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si:

* les recuerdan las cosas cuando ellos "se olvidan"
* lo hacen ellos mismos porque "es más sencillo"
* subestiman la capacidad de los hijos
* aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables
* hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos
* creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son "buenos" padres.



http://www.baobabparents.com/padres/articulo/la-responsabilidad-nino-ensenar-responsabilidades/190/

sábado, 8 de octubre de 2011



• Tenga en cuenta que igual que usted como padre – madre puedes modificar la conducta de tus hijos, éstos modifican de forma intuitiva tu propia conducta.
• Las normas deben ser claras, esta bien definidas, y se adecuadas para cada niño según la edad.

• Es importante establecer diferencias entre los hermanos. De otro modo los mayores tienen la sensación de que crecer sólo trae consigo obligaciones y no tardarán en aparecer conductas regresivas (comportamiento infantil) y, por su parte, lo pequeños no desearán crecer, ¿para qué perder privilegios?

• No es injusto que un pequeño se quede, por ejemplo, sin ir a una actividad o no pueda recibir una bicicleta hasta tener 3 años más. De este modo deseará crecer y hacerse mayor como su hermano. Hacerse mayor será deseable porque ser pequeño no trae consigo todos los privilegios.

• No pida cosas que el niño o la niña no puede hacer.

• Cuando exija al niño, no actúe de forma contradictoria.

• Sea coherente en la aplicación de las normas.

• Cuando se produzcan desacuerdos entre los padres sobre la forma de educar a los niños, nunca se deben discutir delante de ellos.

• Evite centrar la autoridad en un solo padre – madre.

• No delegar la autoridad en otro.

• No se desautorice nunca.

• No modifique los castigos (consecuencias) una vez anunciadas.

• No castigue con algo que no pueda cumplir.

• Acostúmbralo a pedir permiso.

• Cuando tengas que poner un castigo: no te alteres, por nada del mundo.
f) Finalmente recuerde:

Los adultos que conviven con el niño tienen que estar de acuerdo acerca de los límites que debe tener: qué se le permite y qué se le prohíbe. Hay que ser cuidadoso con el castigo, porque si éste no se lleva a cabo adecuadamente, el niño no aprenderá lo que es bueno y malo, no fortalecerá su moral. Tal vez deje de hacer lo que se le censura por temor, pero no por convicción. Lo importante es que el adulto ejerza su autoridad de manera que le dé la oportunidad al niño de aprender algo de la experiencia. Ante un berrinche, por ejemplo, se lo puede ignorar, excluir al pequeño del grupo hasta que se calme, y explicarle que esas son las consecuencias de su acción. Aprenderá a tener más cuidado la próxima vez. Se le puede invitar a que participe en la reposición del daño causado, remendando el libro destruido, el juguete quebrado, el dedo maltratado del hermano y, por último, es importante afirmar que la censura mediante palabras o gestos es a menudo insuficiente para que el niño se dé cuenta de que con su acción ha roto el vínculo de confianza mutua y de solidaridad al hacer algo desagradable a los otros, si existe una fuerte relación familiar.

“Educar a un niño es como sostener en la mano un jabón. Si aprietas mucho sale disparado, si lo sujetas con indecisión se te escurre entre los dedos, una presión suave pero firme lo mantiene sujeto”.


Elaboración: Máster Natalia Calderón Astorga.

Poner límites claros y adecuados a la capacidad del niño




El grado de autocontrol que tienen los niños depende, en gran medida, de la actitud de los padres. El autocontrol como la tolerancia al dolor se educa. Todos hemos oído casos de niño que a muy corta edad han sido operados en tantas ocasiones que cuando sus padres les dicen que van al hospital cogen su osito y no muestran mayor rechazo. Con la capacidad para tolerar frustraciones y para auto controlar las expresiones de agrado o desagrado sucede lo mismo. Un niño puede haber aprendido que cuando papá dice que no, esa decisión es inamovible, pero también puede saber que se le permitirá gritar, protestar y tirarse al suelo para mostrar frustración sin que nadie le pare los pies. El grado de autocontrol y de tolerancia a la frustración está muy relacionado con la capacidad de la familia para hacer respetar su autoridad. La familia tiene más razones para saber que debe poner límites claros y que sean adecuados a lo que el niño puede ofrecer.

Principios básicos para madres y madres que desean educar bien:

1. Nosotros somos los educadores, la escuela o colegio sólo complementan.
2. Educar bien es enseñar a: conocer las propias posibilidades, desear crecer, aceptar nuestras limitaciones y nuestras virtudes de forma sana, es enseñar a vivir.
3. Educar bien es enseñar a adaptarse a todas las situaciones: buenas o malas.
4. Educar no es proporcionar experiencias buenas y asilarle de las malas. Es ayudarle a aprender de ellas.
5. Para educar bien no existen recetas, se aprende de experiencias concretas y luego se generaliza.
6. Educar es una toma de decisiones constante.
7. Nuestras decisiones están muy influidas por cómo hemos sido educados.
8. Ser conscientes de ello ayuda a educar más sensatamente.
9. Educar bien a mi hijo (a), no es compensarle por loo que nosotros no hemos recibido en nuestra niñez. “Los hijos no nacen con tus carencias ni necesidades, no se las crees”.
10. Debo ser consciente de lo que me transmitieron cuando me educaron.
11. Debo educar en el presente con perspectiva de futuro.
12. Una mala actuación ahora se paga con creces en el futuro.
13. No debo angustiarme. Si no puedo, busco ayuda.
14. Para educar bien es necesario tener sentido común.
15. Muchas veces necesitamos una visión objetiva desde fuera.
16. No dudes en pedir orientación educativa aunque el problema parezca pequeño.
17. No existen los superpadres, todo el que te comente que su relación con su hijo es perfecta, puede ser que necesite aparentar o que no quiere ver los problemas.
18. Nada es lo mismo para un hijo que para otro.
19. Educar bien no es buscar las mismas condiciones para todos, sino es dar a cada hijo lo que necesita. Hacerlo así no es ser injusto, ayuda a los hijos a crecer aceptando la individualidad de cada uno.
20. Educando voy a cometer errores.
21. No hay error que no se enmiende.
22. Puedo rectificar sin perder la autoridad.
23. No importa lo que sucedió en el pasado, si hay problemas hay que “tomar la situación de inmediato”.
24. Sé positivo. Dile a tu hijo lo que degusta y pon un límite a lo que no te gusta.
25. Un niño (a) es una antena parabólica constante. Se entera de todo, lo imita todo. El niño aprende más de lo que ve, que de lo que decimos.
26. El mayor deseo del niño es controlar el entorno.
27. En el entorno también estamos nosotros. Controlar nuestras reacciones le fascinará, incluso aunque sea a costa de que nos enfademos con él o ella.
28. El niño necesita libertad conducida.
29. Si nosotros no ponemos límites a su conducta, lo hará él.
30. Nunca debo mentirle. Si le enfrento a aquellas cosas que no le gustan pero que debe aceptar, le preparo para asumir la realidad.
31. Si le miento lo haré un inmaduro (necesitará que le disfracemos las cosas para aceptarlas) y un inseguro (si no puedo confiar en mis padres ¿en quién puedo confiar?
32. Debo explicarle las cosas (casi siempre) y de forma breve.
33. A veces los niños necesitan un “Porque yo lo digo”.
34. Levantar castigos o encubrir los errores sólo es sobreprotección. Las personas sólo aprendemos de nuestros errores si vivimos las consecuencias de los mismos. Formamos hijos inmaduros incapaces de enfrentarse a la frustración.
35. El mayor deseo de un niño es que papá y mamá estén pendientes de él.
36. La atención que le prestamos es nuestra mejor arma. Quién sabe cómo y cuándo prestar atención a su hijo(a) sabe educar.
Todos estos principios se pueden resumir en el siguiente pensamiento:
• Sé que puedes.
• Por eso te enseño y te exijo.
• Y como sé que te cuesta esfuerzo, te lo reconozco.

¿Por qué es necesario poner LÍMITES y establecer REGLAS?

• Los niños necesitan ser guiados por los adultos para que aprendan cómo realizar lo que desean de la manera más adecuada.

• Es fundamental establecer reglas para fortalecer conductas y lograr su crecimiento personal.

• Los límites deben basarse en las necesidades de los niños.

• Lo que se LIMITA es la CONDUCTA, no los sentimientos que la acompañan. A un niño se le puede solicitar que no haga alguna cosa, pero nunca se le puede pedir que no sienta algo o impedirle una emoción o sentimiento.

• Los LÍMITES deben fijarse de manera que no afecten el respeto y la autoestima del niño. Se trata de poner límites sin que el niño se sienta humillado, ridiculizado o ignorado.

• Señale la situación problemática empleando pocas palabras. Los sermones son poco efectivos y alteran a las personas.

• Evite calificar al niño, solamente señale el problema.

• Sea firme, pero tranquilo.


¿Qué podemos hacer?


• Dedique el tiempo suficiente... Si uno está mal para enfrentar el día, si no se lleva bien con otros miembros, si se siente presionado o si tiene temor por el día que se avecina, los niños sentirán esta tensión.

• Cuando no se respetan los LÍMITES, debe traer consecuencias. Las cuales deben ser proporcionales, directas y, en la medida de lo posible inmediatas a la situación que las provoca. Las consecuencias deben ser adecuadas a la situación. Esto es, que guarden una relación natural o lógica con la conducta en cuestión.

• Las REGLAS deben establecerse de común acuerdo entre padres e hijos, deben ser el producto de la discusión y el entendimiento.

• Es más fácil establecer DISCIPLINA cuando la persona responsable de los niños realmente se siente satisfecha de estar a cargo del niño, cuando disfruta al compartir con ellos y cuando es capaz de respetar la necesidad de seguridad de ellos. La disciplina da buenos resultados cuando los adultos son firmes, observadores y afectuosos, nunca si estos se muestran superficiales. La disciplina debe ser firme pero nunca grosera, respetuosa y no hiriente, o sea debe controlar pero nunca lastimar al niño.

• NO queremos que los niños crean que porque deseamos ser sus amigos, ellos podrán hacer lo que deseen. No queremos tampoco que nos tengan miedo. El mundo necesita gente que tenga coraje y que sea original, no gente TIMIDA.

• La DISCIPLINA depende en gran parte de las habilidades y de las conductas de los adultos, como también de la capacidad para combinar el afecto y el control. Esto es difícil, pues exige mucho de nosotros mismos. La buena disciplina no es solamente castigar o lograr que las reglas se cumplan, implica también que nos gusten los niños y que ellos se sientan aceptados y queridos por nosotros. El proveerles de reglas claras y apropiadas es sólo para su protección.

• Nuestra conducta y actitudes afectan la conducta de nuestros hijos. Es posible que los niños se sientan bien, pero empiezan a portarse mal si se les dirige masivamente, o se les grita, en lugar de tratarlos como seres humanos. Los niños imitan la conducta de los adultos y si el adulto es grosero, estos también lo serán.

• La DISCIPLINA no es sólo una palabra, una técnica o un conjunto de reglas. Se requiere combinar el afecto con el control; además el planear y el organizar muy bien el espacio, como también distribuir el tiempo disponible. El manejo de los niños debe ser gentil pero con autoridad, ofreciéndoles siempre dirección y conductas apropiadas para imitar. Los niños necesitan adultos que tengan autocontrol y en quienes ellos puedan confiar.

• Además, debemos recordar que el tono de voz, el uso de las manos, los gestos y las acciones pueden contribuir a controlar problemas. Las palabras del adulto también pueden ayudar al niño a comprender sus sentimientos y los de otros.
“Recuerde el que su hijo (a) estudie o NO lo haga, es una cuestión de REGLAS y de límites, que los padres debemos aprender a manejar”.

Elaboración: Máster Natalia Calderón Astorga.

Manejo de límites




Cuando los papás acuden a consulta, los psicólogos suelen mencinar que "hay que poner límites", y los padres entienden que "hay que aplicar castigos", lo cual no es así. Al decirse que hay que limitar la conducta, se entiende sobre la necesidad de orientarla hacia un contexto adecuado, en un momento correcto, con una intensidad y frecuencia concreta.

Algunas consideraciones importantes sobre este temas son:

* Los límites son necesarios, pues ellos brindan al niño un marco de funcionamiento asertivo; en ausencia de los limites el niño hace lo que el quiere.

* La madre y el padre deben tener claro que son ellos, como adultos, quienes deben tener el control de la situación, pero este no se gana con gritos o golpes, por el contario, se logra con respeto y credibilidad. El control no se impone a la fuerza. Se trata de ser cortés pero firme en la orientación de la conducta.

* Es importante entender que los niños crecen y se hacen adolescentes, razón por la cual los límites se deben ir negociando conforme la persona crece, de acuerdo con su edad y responsabilidad.

* Mantener reglas fijas a lo largo de los años puede generar un distaciamiento importante en la comunicación familiar, dada la frustración del hijo al no tener acceso a algunas cosas.


La independencia viene de la mano de la toma de decisiones con responsabilidad. El objetivo será enseñar a los hijos a tener variedad de respuestas ante las situación para que pueda entonces desenvolverse adecuadamente en su vida.


Autor: Lic. Galo Guerra
Tomado de Hablemos de Niños

lunes, 3 de octubre de 2011

La influencia de Halloween en los niños


Origen:

Aproximadamente trescientos años antes del nacimiento de Cristo, los celtas vivieron en las Islas Británicas, Escandinavia y Europa Occidental. Eran una sociedad como cualquiera de las de hoy, pero sus usos y costumbres fueron controlados por una sociedad de sacerdotes paganos llamada los druidas.

Ellos adoraban y servían a Samhain, dios de la muerte. Cada año, el 31 de octubre, los druidas celebraban la víspera del año nuevo céltico en honor de su dios Samhain.

"Las raíces paganas de la celebración se atribuyen a la celebración celta de «Samhain» del culto a los muertos. Se trata de una tradición anterior a la invasión de los romanos (46 a.c.) en las Islas Británicas, enmarcada en la religión de los druidas en Inglaterra, Francia, Alemania y en los países célticos.

Si bien se sabe poco de estas celebraciones, parece que las festividades del Samhain se celebraban muy posiblemente entre el 5 y el 7 de noviembre (a la mitad del equinoccio de verano y el solsticio de invierno) con una serie de festividades que duraban una semana, finalizando con la fiesta de «los muertos», que daban inicio al año nuevo celta.

En esta fiesta, los druidas, a manera de médiums, se comunicaban con sus antepasados esperando ser guiados en esta vida hacia la inmortalidad. Los druidas creían que en esa noche en particular los espíritus de los muertos regresaban a sus antiguos hogares para visitar a los vivos. Y si los vivos no proveían comida a estos espíritus malignos, toda clase de cosas terribles podrían ocurrirles. Si los espíritus malignos no recibían un festín (treat), entonces ellos harían travesuras malas a los vivos (trick)."


Trick-or-treat, treta o trato (origen del "dulce o travesura"):

Los sacerdotes druidas iban de casa en casa exigiendo alimentos y en algunos casos niños y vírgenes para ofrendar en sacrificio a su dios Samhain en el festival de la muerte, si se los daban se hacía un trato (treat) y se iban en paz. Si la gente de la aldea no daba a los druidas el alimento o persona que exigían, se lanzaba una maldición sobre la casa entera y según ella, alguien de esa familia moriría ese año. Esa era la trampa o treta (trick).


Jack-O-Lantern (la calabaza que simboliza halloween):

Los druidas llevaban con ellos un nabo grande, el cual habían ahuecado en el interior, con una cara tallada en el frente, para representar el espíritu demoníaco del que recibían su poder y conocimiento, mismo que se encargaría de ejecutar toda maldición e iluminar su camino. Este espíritu se llama "espíritu familiar". El nabo, encendido por una vela dentro, era una linterna para los druidas por la noche. Ellos llamaron "Jock" al espíritu de la linterna. Cuando estas prácticas llegaron a Norteamérica en los siglos 18 y 19, los colonizadores hallaron que los nabos no eran tan grandes, así que los substituyeron por calabazas. Desde entonces a esta figura tan representativa del Halloween se le llamó "Jock, el que vive en la linterna" y después vino a ser "Jack-O-Lantern" o Linterna de Jack.


¿Qué significa Halloween? ¿Qué hay detrás de estas fiestas?

Una de las artimañas de Satanás es disfrazar las cosas más nocivas de cosas que aparentemente son inofensivas. Hay cosas que cuando los seres humanos las hacemos, nos afectan, no solamente física, sino también espiritualmente. Muchos han transado con cositas pequeñas en pos de obtener lo que se ha bautizado con el nombre de "tradición", "entretenimiento" o "fiestas", etc. Pero… ¿qué hay detrás de ciertas celebraciones que el hombre contemporáneo encuentra en su calendario?

En en libro de Cantares, dice: "Las zorras pequeñas son las que echan a perder la viña" Cantares 2:15. Si nosotros comprometemos nuestras creencias en pos de celebrar una fiesta cuya procedencia es altamente cuestionable, una fiesta durante cuyo transcurso hay asesinatos, ritos satánicos, brujería, etc,… ¿No estamos acaso permitiendo que sean las "pequeñas zorras" las que echen a perder la viña?


Halloween es oficialmente la festividad de los satanistas, ocultistas, espiritistas y adoradores de Satanás. Y pese al escepticismo de muchos, es algo netamente real. Para ellos significa el inicio de un nuevo año para el ejercicio de la brujería. Como se explicaba antes, los rituales generalmente terminaban en perversiones heterosexuales, prácticas hechiceras y sacrificios de niños, de los cuales, bebían su sangre y comían sus carnes para obtener más poder diabólico en sus hechicerías y brujerías.


Disfrases de Halloween: Tienen su origen en los chamanes o brujos.
Los brujos o chamanes se metían dentro de pieles de animales para tratar de reencarnar en ese animal y manifestarse a través de estos la vida que habían perdido. Cambiaban su personalidad al ponerse la máscara y poder comunicarse con el mundo de los espíritus el disfraz puede absorber el poder del animal o persona representada en la máscara o disfraz, este poseía a la persona, osea que cuando un niño se disfraza, es poseído inmediatamente por un espíritu, dependiendo de que se hayan disfrazado.



Otras actividades que se práctica en Halloween:

1. Guija: muchos niños y jóvenes por ignorancia usan este juego para intentar entrar en contacto con espíritus y que alguno le conteste sus preguntas, no es ningún pasatiempo inocente, sino que esto puede llevarlos a enfrentar consecuencias como enfermedades mentales y posesiones demoniacas.

2. Vudú: los brujos toman un muñeco y con este hacen rituales a otras personas.

3. Gatos negros: usan gatos negros, niños, mujeres vírgenes, para hacer sacrificios

4. Sacrificios: es una ofrende humana a un dios, en señal de homenaje, en estas fechas se usa dar ofrendas vivas ya sea animales, bebés, o mujeres vírgenes.


CONSECUENCIAS DE ESTA CELEBRACIÓN

Todo lo relacionado con el día de las brujas está relacionado con el mundo escondido, oscuridad, muerte y temor en una forma.

Las consecuencias físicas que representa el Halloween para los niños se pueden discernir fácilmente, sin embargo, los daños físicos no se comparan con los daños espirituales.

La más grande consecuencia que participar de esta celebración puede tener, es la exposición a espíritus, los cuales están listos para poseer a los niños y cualquier persona que practique o sea parte de esta “fiesta”.

Estas prácticas paganas son condenadas por la palabra de Dios:

- La brujería y la hechicería eran castigadas con la muerte. Éxodo 22:18.
- El comunicarse con los espíritus bloquea nuestra comunión con el Señor. Levitico 20:6.
- Todos los que acudieron a los mediums fueron descartados del pueblo. Levitico 20:6.
- Es una obra de la carne. Gálatas 5:21.


Halloween: Dios nos ordena que no nos contaminemos con estas prácticas propias de gentes paganas; Él aborrece que sus hijos participen de fiestas que no glorifican su nombre, y en el Halloween en ningún momento se hace énfasis en algo positivo, sólo se glorifica a la muerte y todo símbolo de tipo satánico.

Día de Los Muertos: Dios establece que el hombre muere una vez y después de esto viene el juicio.
Cuando se celebra el día de los muertos, realmente no es para esos seres queridos que han muerto, sino para el "dios de la muerte" y Dios dice que Él ya venció a la muerte por la resurrección de su Hijo Jesucristo.


¿Cómo puede afectar esta celebración?

Espiritualmente, la práctica de Halloween es una invocación demoníaca, y una celebración satánica de alto nivel. Los niños son los más afectados; en unos por la sensibilidad de sus almas se vuelven temerosos e inseguros, no pueden dormir porque sufren pesadillas y experiencias negativas por las noches. Los niños mayores se vuelven rebeldes, agresivos, y violentos.

Al ser participantes de esta festividad se atraen influencias espirituales de maldad y se impide que DIOS habite en sus corazones, por la contaminación de sus almas y cuerpos.

La celebración introduce a los niños a involucrase en ritos que en el mejor de los casos no son cristianos y que en definitiva no le dan la gloria a Dios. Cuando a los niños se les enseña que está bien jugar con la oscuridad, con esqueletos, máscaras tenebrosas, gatos negros, sangre, brujería, adivinación, etc., también se le introduce al virtual envolvimiento con ritos cultistas en el futuro.



¿Qué podemos hacer?

1. Explique a los niños el fondo histórico y espiritual de la festividad de Halloween, que los niños puedan tomar sus propias desiciones.

2. No deje que sus hijos hagan tareas escolares con ninguna fiesta pagana.

3. No regale dulces a los niños que lleguen a su puerta; compártales tratados con información de esta "fiesta".

4. Ocupe sus tiempo en la Oración de Intercesión por las almas de los niños que por ignorancia se contaminan sus almas.

5. Cubra sus hijos y su casa con la sangre de Cristo.


¿Cuál es la responsabilidad de todo creyente?

Como padre creyente, usted tiene la responsabilidad de no permitir a sus niños que sean expuestos a una celebración, que si bien tiene la primera intención de honrar a los muertos, es también usada por grupos paganos para celebrar sus ritos satánicos. Lo que puede parecer a sus niños como juegos inofensivos pueden convertirse en grandes casos de trasferencias de espíritus que estoy seguro usted no desea que su hijo traiga a su casa.

Esa noche hay más espíritus inmundos en los aires que ningún otro día del calendario, no permitamos que nuestros niños se contaminen.


Licda. Sandra Castro Castillo
Pastora de Niños
Ministerio Bendición para las Naciones

ninos@bendicionparalasnaciones.org

miércoles, 21 de septiembre de 2011

La falta de conocimiento podría destruir



Desde el principio de la humanidad, la formación fue una de las órdenes que nuestro Padre Dios dio a Adán y Eva, conforme lo vemos en Génesis 1:28, en cuanto a fructificar y multiplicarse, ellos fueron creados a imagen y semejanza de Dios, y debemos recordar que Dios es omnisciente, es decir, que todo lo sabe. Un ejemplo claro de cómo el hombre fue creado con un gran conocimiento a imagen y semejanza de Dios lo vemos en Génesis 2:20, cuando Dios llevó a Adán para que pusiera nombre a todos los animales creados, y cuyo nombre se mantiene.


El plan de Dios era que ese conocimiento con el cual fue creado el hombre, fuese traspasado a las siguientes generaciones para que el hombre pudiese ser un digno representante de Dios acá en la tierra, y pudiese gobernar la tierra de la mejor manera.


Pero en el momento en que el hombre desobedece, el plan de Dios se ve quebrantado, y es en donde empiezan a verse las consecuencias de la desobediencia, y de la falta de formación sobre la humanidad. El primer ejemplo de esta falta de formación lo podemos mirar en Génesis 4:2-10, cuando Caín trae una ofrenda a Jehová que no le agrada, a diferencia de su hermano Abel que sí fue del agrado de Dios, causando celos y envidia y hasta la muerte de un hermano, estos hechos nos parecerían normales en una sociedad como la nuestra, y en personas que no conocen del amor y de la misericordia de Dios, pero en aquellos días, de lo más normal sería imaginarse que los primeros seres humanos, creados a imagen y semejanza de Dios, llenos de conocimiento formaran a sus hijos , en cuanto a lo que agradaba a Dios y en cuanto al temor de Dios, pero lo que se puede ver es como no hubo formación en ambos hijos de la misma manera, Abel sabía lo que agradaba a Dios porque lo tuvo que mirar en alguna parte, de alguien tuvo que haber aprendido, esto lo digo por la naturaleza de aprendizaje del ser humano, sabemos que el hombre aprende conforme con lo que observa, o según le es estimulado su medio ambiente, y por otro lado vemos como Caín, probablemente, nunca fue instruido o formado en cuanto a las ofrendas que agradaban a Dios y mucho menos, en cuanto al valor de la vida , dada por el Creador.
Hoy, al igual que en el resto de la historia, podríamos decir que el mismo patrón se repite, la mayoría de los jóvenes crecen sin formación alguna o sin poder mirar un ejemplo que les guíe como molde de vida para poder vivir de la manera correcta, entendiendo el plan de Dios para ellos y alcanzando bendición abundante para sus vidas en general.

Muchas veces, el problema nos es por falta de conocimiento, si no, más bien, por que ese conocimiento no es traspasado a los jóvenes en el tiempo correcto, es decir, no son formados, esto provoca que una de las etapas más hermosas de la vida se convierta en un tiempo de gran sufrimiento y perturbación.

La falta de formación tiene sus consecuencias



Como se conoce desde el principio de la humanidad, la falta de formación y por ende, de conocimiento, ha sido y es un problema que viene a atentar contra el bienestar de la familia y de la sociedad en general. No es un problema nuevo, pero sí está en nuestras manos el tratar de enseñar las consecuencias de no ser formados, de no adquirir conocimiento en todas las áreas de nuestras vidas, a continuación veremos algunas de la consecuencias que nos muestra la palabra de Dios por no tener conocimiento del plan de Dios para nuestras vidas.


Una de estas consecuencias la podemos encontrar en Génesis 4:11-12 donde Dios maldice a Caín como consecuencia de haber matado a su hermano por la envidia de no poder agradar a Dios con su ofrenda, la falta de conocimiento o de formación hace que no sepamos lo que agrada a Dios. Cuando no agradamos a Dios es muy difícil el que podamos llegar a ser bendecidos y cuando miramos la bendición de Dios sobre las personas que sí saben agradarle, empieza a aparecer en nosotros envidia, celos, rencor y otros sentimientos que nos harán mucho daño, en fin, la falta de conocimiento o formación, hará que todo nuestro esfuerzo en la vida sea en vano, puesto que no sabremos como hacer las cosas de la manera correcta conforme con voluntad de Dios, nos costará trabajo establecernos en la vida, el destino de Caín era ser errante y extranjero, cuando no nos establecemos en la vida, nos será demasiado difícil llegar a dar fruto, un árbol que es movido constantemente no puede estar firme y crecer , lo mismo pasa en la vida de las personas o de los jóvenes que no tienen conocimiento por la falta de formación , son personas a las cuales les cuesta establecerse en la vida, no saben qué es lo que desean , fácilmente son llevados a cambiar de planes, esto les causa complejos o inseguridad que les ata, impidiéndoles llegar a ser personas realizadas en todas las áreas de sus vidas.


En Jueces 2:10-12 vemos como después de la muerte de Josué, se levantó una generación que no tenía conocimiento de Jehová, es decir, no fueron instruidos por sus padres según Dios lo había mandado a su pueblo en Deuteronomio 4:9, acerca de los mandamientos y estatutos dados por Dios a Moisés en el monte Horeb y de la obra que Jehová había hecho con su pueblo, no solamente estamos hablando de conocimientos teológicos, pues estas enseñanzas y mandamientos eran la base fundamental para la sana convivencia del pueblo, conforme a la voluntad de Dios, daban una luz, una guía para poder resolver conflictos y de lo que agradaba o no a Dios. Esta nueva generación que se levantó después de Josué, no fue instruida de la manera correcta, esto trajo como consecuencia que se dejara de servir al verdadero Dios y sirvieron a otros dioses. El significado de la palabra servir según el diccionario de la Real Academia Española es; Estar sujeto a alguien por cualquier motivo haciendo lo que él quiere o dispone, lo que nos quiere decir que esta nueva generación, estaba sujeto a los baales, a los otros dioses. Otra de la consecuencias de la falta de formación la podemos ver reflejada en esta nueva generación, es la esclavitud, este pueblo que se levantó está atado por completo a lo que las tradiciones sobre la adoración de estos nuevos dioses se refiere, eran esclavos de las tradiciones al culto de los baales.

• La falta de conocimiento provoca que los jóvenes fácilmente sean presa de las tradiciones del mundo, logra que la sociedad esté esclavizada a lo que las modas o costumbres del mundo les dicten, la persona que está esclava o sometida a alguien por alguna razón , no tiene la liberad de hacer o decidir sobre sus vida, simplemente hacen lo que les ordenan, y así pasa con lo jóvenes, están faltos de conocimiento o de formación en todas las áreas de sus vidas, se vuelven esclavos de las presiones sociales, sirvientes del mundo, desembocan en personas con falta de carácter o criterio para poder decidir sobre su futuro o sobre lo que más podría convenirles, con una gran incapacidad para poder tomar las decisiones correctas. Esta esclavitud trajo como consecuencia la opresión, cualquier forma de esclavitud lleva como consecuencia opresión, es decir, significa una carga, que causa en la mayoría de los casos, desgaste y cansancio. No es de extrañarse el por qué la juventud actual se puede reconocer por su rápido desgaste o cansancio, buscan siempre una mayor comodidad y una manera conseguir las cosas de la manera fácil, o por la vía rápida, lo que sabemos que es un engaño más de Satanás para hacer caer a los jóvenes en sus manos, y traer destrucción y muerte a sus vidas.

• También podemos mirar como en Oseas 4:6 otra de la consecuencias de la falta de conocimiento, pero en esta ocasión, no es por la falta de conocimiento, si no, por le rechazo de este conocimiento, de lo que agrada o no a Dios. La destrucción aparece como resultado de ese rechazo, pero la consecuencia más notoria podría decir que es el ser echado del sacerdocio, lo que representa el ser apartado de la presciencia de Dios, recordemos que los sacerdotes son los que se presentaban delante de Dios para interceder por los pecados del pueblo, y para presentar las distintas ofrendas al Dios Todopoderoso, el ser rechazado del sacerdocio representaba no tener quien intercediera por los pecados del pueblo, no poder ser reconciliados con Dios para poder obtener su respaldo a las hora de pelear la batalla.


Hoy, esa misma falta de conocimiento , o de formación ha hecho que la juventud no sepa como poder accesar a la presencia de Dios, para poder pelear la batalla de la vida con su respaldo, esto ha causado que la lo jóvenes se cansen de luchar por sus propias fuerzas, y mejor se dejan llevar por la corriente del mundo o por la presión del enemigo sobre sus vidas, todo esto unido a no saber como sobrellevar el sentimiento de culpa que se genera cuando no alcanzamos la gracia y el perdón de Dios por nuestras faltas o pecados. No debemos olvidar que solo en la presencia de Dios es donde hay plenitud de gozo según el Salmo 16:11, la palabra plenitud, significa el resultado completo que se alcanza después de pasar por un proceso determinado.


El ser expulsado de la presencia de Dios significa no poder pasar por el proceso de Dios para encontrar todo lo que necesitamos en la vida y llegar a sentirnos completos o satisfechos en la vida, es decir, llenos del gozo de Dios. Por la falta de formación hoy los jóvenes no saben cuál es el proceso que deben seguir para poder llegar a ser personas de bien, mas bien, creen que el proceso por el cual deben transitar es el del mundo, de la sociedad , y sin duda alguna , después de atravesar por este proceso encontramos un resultado, pero la mayoría de las veces es un resultado muy negativo y doloroso para nuestras vidas, o para la vida de cada joven que crece y se desarrolla fuera de los planes o propósitos de Dios.


Estas son solo algunas de las consecuencias de la falta de conocimiento o formación en la vida de cualquier persona y por supuesto, es aplicable a la vida de cualquier joven, basta mirar a la calle, caminar algunas cuadras o escuchar la conversación de dos jóvenes para darse cuenta como la falta de conocimiento y de formación en la juventud conforme con el plan de Dios para sus vidas, es la causa principal de la situación actual de la juventud.

Encontrando el camino a la buena formación y conocimiento

Es importante que sepamos cómo podemos encontrar el camino para poder empezar a avanzar hacia el conocimiento o formación en todas las áreas de nuestras vidas según el plan de Dios.


En el Salmo 111:10, Proverbios 1:7 y 9:10 nos encontramos por donde debemos empezar a caminar para poder alcanzar la formación, sabiduría o conocimiento necesario para poder llegar a ser un joven que disfrute de la bendiciones de Dios, un joven bendecido y no maldecido, un joven libre de la esclavitud de la sociedad y que pueda permanecer en la presencia de Dios en santidad así alcanzar la victoria siempre y poder pasar por el proceso de formación correcto.


Salmo 111:10 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre. RV1960


La palabra principio, quiere decir el comienzo de algo, la base de ese algo, todo viaje en la vida comienza por un paso, y ese paso debemos saber darlo de la manera correcta, por eso es importante que los jóvenes sepan cómo empezar en el proceso de formación correcto, para poder llegar a alcanzar ese conocimiento o sabiduría necesarias que los llevarán por el mejor camino en la vida, cuando la palabra nos habla que es el principio , quiere decir que es nuestra base, nuestro fundamento, que es lo primero que debemos lograr en la vida.


Y es que muchas veces la sociedad o el mundo ha hecho que soñemos o anhelemos llegar a ser profesionales en alguna área en específico , y descuidamos nuestra relación con Dios, o por el contrario, desconocemos que para poder llegar a alcanzar conocimiento o sabiduría en la vida debemos empezar por temer, adorar, u honrar a Dios como lo menciona bien el versículo, la palabra temor , no es ese temor que le tienen lo niños a un padre enfurecido, más bien, es un temor reverencial, de respeto, de honra, de reconocer nuestras necesidad de Él, y es que esa sabiduría es nada más y nada menos que la sabiduría de Dios, del que formó los cielos y la tierra, y su plenitud, los animales, quien está sentado en el trono gobernando lleno de amor y misericordia, quien gobierna los mares, en fin, todo el universo, es el honrar y adorar a Dios que nos llevará a obtener la sabiduría de Dios , el primer paso para poder llegar a alcanzar cualquier otro tipo de conocimiento académico que anhelemos llegar a tener y para poder ser formados de la manera correcta.


También en este verso vemos como nos habla acerca de practicar los mandamientos de Dios, para poder llegar a tener buen entendimiento, hay dos cosas que debemos tener en cuenta en esta parte del versículo, primero, que la palabra practicar quiere decir que demostramos con nuestros actos, hechos o testimonio el grado de conocimiento que tenemos de lo que agrada a Dios, de conocimiento, o de formación. Otra buena razón para motivar a los jóvenes a ser formados y poder alcanzar la sabiduría de Dios. Segundo, es fácil ver como a la juventud actual se le hace difícil, en la mayoría de las veces, dar un buen testimonio, guardarse o cuidar sus costumbres o prácticas diarias, y es que realmente les cuesta porque no tienen un buen entendimiento. La palabra de Dios en Efesios 4:18 nos habla acerca de que el entendimiento de los otros gentiles está oscurecido por la ignorancia que en ellos hay por la dureza de su corazón, cuando el entendimiento de alguien está entenebrecido le es sumamente difícil practicar los mandamientos de Dios puesto que no los conoce, y la razón principal es porque su corazón está endurecido, es decir, no abren su corazón a Dios, les cuesta reconocer su necesidad de Dios, y cuando no abrimos nuestro corazón a Dios, quiere decir que el pecado está gobernando en nuestras vidas. Por tanto, lo que todo joven debe hacer para dejar la ignorancia de lado y poder ser formado por el proceso de Dios , es decir, el proceso correcto, es abrir su corazón a Dios para que el pecado no oscurezca el entendimiento, la parte que nos hace asimilar las cosas y ponerlas en práctica, y cuando usted y yo le abrimos nuestro corazón a Dios por completo, lo suavizamos, podremos llegar a entender los mandamientos de Dios y poder ponerlos en práctica, dar buen testimonio de Dios en nuestras vidas y llevar una vida de adoración, de honra a Dios y alcanzar la sabiduría que viene de Dios y poder llegar a ser jóvenes llenos del gozo de Dios, realizados en todas las áreas de nuestra vida.


Como consecuencia de suavizar nuestro corazón a Dios para que ilumine nuestro entendimiento, dice esta palabra ( Efectos 4:18) que su loor permanece para siempre, su loor quiere decir su alabanza, que cada vez que un joven practica los mandamientos de Dios , está alabando a Dios por siempre, cuando alabamos a Dios , demostramos ser un pueblo agradecido, y cuando somos agradecidos tenemos entrada libre a la presencia de Dios , y es en Su presencia donde encontramos la fuerza, la guía y sabiduría necesarios para poder pelear la batalla, alcanzar victoria y las bendiciones de Dios sobre todas las áreas de nuestra vida, pasando por el proceso de formación de Dios, adquiriendo Su conocimiento y sabiduría para poder ponerlas en práctica en nuestro diario caminar.


Es por todo esto que hemos expuesto en este primer capitulo que considero que la juventud es un tiempo de formación integral, es un tiempo en donde el joven debe de ser formado, llevado al conocimiento, primero en el temor de Dios y luego de una manera integral , es decir, en todas las áreas de sus vida para que pueda cumplir con el plan de Dios, y pueda alcanzar, gobernar o administrar de la mejor manera cada una de la bendiciones que Dios tiene para cada uno de ellos, propósito que trataremos de cumplir en los próximos capítulos.

martes, 13 de septiembre de 2011

Conociendo mi propósito



Muchas veces los niños y los adolescentes se sienten confundidos y no saben qué quieren ni qué pueden hacer para quedar bien delante de otras personas, qué siempre opinan sobres sus vidas. Además, a menudo se plantean la siguiente pregunta: ¿Quién soy?, y para esta pregunta hay muchas repuestas, dicen su nombre, profesión, ocupación, grado de parentesco o relación con alguien, pero la respuesta correcta siguen sin saberla. Esto pasa porque los adolescentes creen ser lo que los demás opinan de ellos o lo que aparentan ser, además de que la identidad depende de cuánto tenemos, que hacemos, donde estamos o con quién andamos.

Tal vez no encuentran el sentido de vivir y no ven salida a sus “problemas”, creen que nadie los comprende y que no hay ningún propósito por el cual están en este mundo, solo saben que sus vidas están siendo objeto de muchos cambios físicos y mentales, además, empiezan a darse cuenta que no todo es como se quiere y se llenan de frustraciones y temores. Sin embargo, la palabra de Dios nos dice que desde que Él nos creó, nos creó con un propósito específico y diferente al de los demás. Él nos creó pensando en que estuviéramos siempre cerca de Él.

¿Y cuál es el propósito con el cual Dios me creó? En Juan 1:12, la palabra de Dios nos dice que:

“Mas a todos lo que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.

El Señor Jesús nos dice que si le recibimos y creemos en Él, seremos hijos de Dios, y qué mejor que ser hijos de Dios, Él nos creó para que llegáramos a ser sus hijos y que nunca nos apartáramos de Él.

Dios me creo pensando en que tenía un propósito para mi



1.Desde antes de nacer: en el Salmo 139:13 y Isaías 49:1, la palabra de Dios nos dice que, Él formó nuestras entrañas y nos hizo en el vientre de nuestra madre, además dice que Él ya tenía nuestro nombre en memoria, ¿puedes creerlo?, Dios sacó su tiempo para crearte, para hacer tu cuerpo mientras estabas en el vientre de tu madre, tenía en su mente hasta como te llamarías, Él está pendiente desde antes de tu nacimiento de cómo serías y qué ibas a ser.


2.A imagen de Dios: la palabra de Dios nos dice en Génesis 1:27:
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; …”

Dios nos creó a su imagen. Joven, Dios te ama tanto que te hizo a semejanza de Él.


3.Dios nos ama y nos perdona: En Juan 3:16, la Biblia nos dice:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna”,

Dios nos amó tanto que nos dio a su único hijo para que si creemos en Él, no nos perdamos, sino que tengamos vida eterna, Él perdonó nuestros pecados y nos da una vida nueva.


4.Tiene misericordia de nosotros: La palabra de Dios nos dice en Jeremías 31:3 que “… Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”, Dios nos ama con un amor tan grande que es eterno, nunca dejará de amarnos y por eso cada día nos da misericordias nuevas y estas son prolongadas.


5.Mi cuerpo es templo de Dios: Es muy importante que sepamos que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, y que además Él mora en nosotros, también dice la Biblia en 1 Corintios 6:19 que “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestro?”, nuestro cuerpo es de Dios no de nosotros. por tal razón debemos cuidarlo.


6.Dios es nuestro amigo: La palabra de Dios en Juan 15:15 nos dice que “Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer”, Dios nos dice que no seremos llamados más siervos que nos llamará amigos, somos tan importantes para Dios, que Él se considera y nos llama sus amigos.


7.Dios nos escogió: Además de ser Dios nuestro amigo, dice la Biblia en Juan 15:16:
“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé”.

Nosotros no lo elegimos a Dios, sino Él a nosotros, Él tiene algo tan grande para cada uno de nosotros que nos eligió para que demos fruto y este permanezca y de esta forma todo lo que pidiéremos en su nombre Él nos lo dará.


8.Parte del cuerpo de Cristo: Dios tiene un plan específico para cada uno de nosotros, somos parte del cuerpo de Cristo, en 1 Corintios 12:27-28, Dios nos aclara este punto, nos dice que a cada uno nos dio o nos dará dones en particular, o sea, que si ya eres parte del cuerpo de Cristo pídele a Dios los dones que Él Espíritu Santo tenga para darte.


9.Nueva criatura: Desde que somos hijos de Dios, pasamos a ser nuevas criaturas, ya no seremos más la persona que fuimos antes. En 2 Corintios 5:17 la palabra de Dios nos dice que todas las cosas viejas pasaron y que todas son hechas nuevas, o sea, las cosas que hacíamos antes de estar en Cristo debemos dejarlas atrás y empezar a hacer cosas nuevas y sanas para Él.


Después de recordar estos nueve puntos, sabemos que Dios sí nos creó no solo pensando en cada uno, sino que además nos creó con un gran propósito, el de ser sus hijos, sus amigos y el de nunca apartarnos de Él. ¿Sabes, joven? Dios te ama mucho y solo quiere tu bienestar, Él tiene grandes recompensas para los que deciden seguirlo y cumplir con todo lo que Él nos manda.

No cierres tu oído a la palabra de Dios, Él te puede dar la felicidad y una vida mejor para que puedas disfrutarla, te da un amigo sincero en quien puedes confiar que es Él mismo, y lo más importante un camino seguro por donde puedes andar sin temor ni miedos al que dirán. Solo toma la decisión de seguir a Dios y de nunca apartarte de Él.

Dios nos pide que vivamos en santidad




¿Cuántas veces te has topado con una barrera mientras vas en busca de tus metas o anhelos?, creemos que vamos por buen camino, buscando eso que tanto anhelamos, y solo vemos obstáculos y problemas que no nos permiten alcanzar esos sueños que queremos lograr en nuestra vida.

A veces tenemos alguna promesa o palabra que Dios nos ha dado y nos aferramos y luchamos por alcanzarla, oramos incansablemente, y peleamos por ella, pero conforme pasa el tiempo y vemos que no pasa nada positivo, entonces empezamos a rendirnos y dejar de lado esas promesas tan preciosas que el Señor nos dio. Solo podemos ver una gran barrera de problemas y pruebas que esta frente a nosotros, y nos impide el paso hacia nuestro anhelo, y ¿sabes que?, detrás de esa gran barrera está lo que tanto quieres alcanzar.

Pero, que difícil es tratar de cruzar esa muralla, que difícil es insistir e insistir y ver que parece hacerse más grande, cada vez más lejos de nuestro anhelo, sin fuerzas para seguir luchando, pero, ¿estaremos haciendo lo correcto para atravesar el muro?, hay algo que podemos hacer para que esta muralla empiece a verse más pequeña, para lograr cruzar y apoderarnos de nuestro sueño. La palabra de Dios nos dice que el secreto para lograr vencer esas barreras, es la santidad, esto no quiere decir que no podemos hablar de cierta manera, o ponerme cierta ropa o hacer ciertas cosas, la santidad quiere decir apartarse del pecado, no contaminarnos con las cosas del mundo, alejarme de las cosas que no agradan a Dios.


En 2 Corintios 7:1, la palabra de Dios nos dice:

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”,

En este versículo el Señor Jesús nos dice algunas cosas que debemos hacer:

 Nos habla de promesas, esas promesas que están en la palabra para todos los que en Él creyeren y las promesas que Dios en alguna oportunidad nos ha dado a cada uno.

 El Señor nos dice que ya que tenemos esas promesas, debemos limpiarnos de toda contaminación de carne y de espíritu, debemos alejarnos de todo aquello que pueda ser de contaminación para nuestro cuerpo, y además, debemos buscar cada día más la presencia de Dios, orando, ayunando, pidiendo su misericordia, para limpiar nuestro espíritu y para lograr apartarnos de todo lo que a Él no le agrada.

 Dios nos dice que debemos perfeccionarnos en la santidad en el temor de Dios, debemos progresar constantemente en la santidad no por agradarse a uno mismo, o por lo que dirán las personas de nuestro entorno, sino con el temor de Dios, buscando siempre su presencia y creyendo que solo con su ayuda lo podremos lograr.

Si ya tenemos las promesas, es nada más de alejarnos de toda contaminación y tratar de ser irreprensibles en santidad delante de Dios, como dice la Biblia en 1 Tesalonicenses 3:13.


Según Josué 1:5-9, hay algunos valores que nos pueden ayudar para acercarnos a esta santidad que Dios nos pide:


1. Esforzarse: Josué 1:6, esfuerzo quiere decir, emplear toda nuestra fuerza, para conseguir algo, venciendo dificultades, debemos esforzarnos para lograr primero la santidad que Dios nos pide para alcanzar nuestros anhelos, si estamos esforzados las pruebas que nos topamos en el camino serán más fáciles de vencer.


2. Ser valiente: Josué 1:6, valentía es ejecutar un hecho con valor, si queremos atravesar la muralla que interfiere con nuestro sueño, debemos ser valientes, para que ninguna prueba o para que la misma muralla no nos aparte del camino que llevamos para lograr nuestro objetivo, además, es importante ser valiente, Dios no lo recalca en los versículo 7 y 9.


3. Nunca apartarnos de la ley: Josué 1:8, Él Señor Jesús nos manda a que nunca nos apartemos de la ley, o sea la Biblia, más bien nos dice que de día y de noche meditemos en ella, para que guardemos y hagamos todo lo que está escrito, esto hará prosperar nuestro camino y todo nos saldrá bien. No debemos apartar nuestra vida de la Biblia, en ella están todas las respuestas que necesitamos para vivir mejor.


Y si somos esforzados, valientes, no nos apartamos de la ley y buscaremos día a día la santidad, Dios nos dice en Josué 1:5, que Él siempre estará con nosotros y nunca nos dejará ni nos desamparará, con la ayuda de Dios vamos a lograr primero alcanzar esa santidad que Él tanto nos pide, además de atravesar la muralla que nos impide el paso para lograr nuestras metas, logros, objetivos, anhelos, llámalo como quieras, pero al otro lado de esa muralla, están los frutos de tu esfuerzo, eso que siempre has deseado, esas promesas que llevas guardadas en tu corazón con tanto amor, solo busca la santidad y antes de los que creas lograrás que esa barrera empiece a hacerse más pequeña.

Si no estamos en santidad como Dios quiere, Él nunca nos permitirá ver más allá de esa barrera, ¿te lo puedes imaginar?, estar muy cerca de alcanzar esa promesa y por no ser obedientes a Dios no poder disfrutarla, nos quedaremos viendo para siempre esa muralla.

Anímate a buscar esa santidad que Él Señor Jesús nos pide, es el secreto para que logres lo que tanto anhelas, no te arrepentirás.

Todo tiene su tiempo



En la vida pasamos por muchas etapas, las cuales son muy importantes. La primera etapa por la que todo ser humano pasa es la niñez, ahí nos divertimos, jugamos y disfrutamos el placer de ser niños, cuando crecemos un poco más y llegamos a la adolescencia es donde empezamos a experimentar muchos cambios en nuestra vida, cuerpo, sentimientos, entre otros, luego llegamos a ser jóvenes, adultos y por último ancianos.


Por cada una de estas etapas tenemos que pasar, pues no se puede decidir no ser niño y empezar nuestras vidas como adultos, son etapas que cada ser humano tendrá que vivir una a una, y psicológicamente cada período que se deja de vivir, en el futuro saldrá a relucir tarde o temprano y nos traerá problemas, no hay por qué apresurarse a vivir una etapa de la vida pues igual va a llegar, ya que si nos “brincamos” una de estas fases, y tratamos de ser adultos antes de ser adolescentes, la vida nos va cobrar las consecuencias de este apresuramiento.


Lo difícil a veces, es esperar ese tiempo, ya que no es en nuestro tiempo que llegan las transformaciones; sino en el tiempo de Dios, y generalmente estamos apresurados por avanzar y conseguir nuestros sueños o anhelos y es cuando empezamos a pensar que si me salto alguna etapa y trato de ser adulto antes de joven, todo será más rápido, sin tener en cuenta que Dios es quién tiene nuestra vida dispuesta y sabe cuando es el mejor tiempo para cada uno de los cambios además de que esa etapa que no estamos viviendo quedará reprimida dentro de nosotros y algún día saldrá a relucir.


En Eclesiastés 3:1-12, la palabra de Dios nos dice que hay tiempo para todo y que todo lo que se quiere tiene su hora. Del versículo 1 al 8, Dios nos da una lista de cosas que tienen un tiempo específico, ya planeado por Dios, no cuando nosotros queremos, son algunas actividades que no podemos decidir no vivir, por ejemplo, en el versículo 2 dice:


“Tiempo de nacer, y tiempo de morir…”


Ninguno de nosotros puede decidir cuando nacer, porque eso ya Dios lo tiene dispuesto, no podemos decidir cuándo queremos morir, porque solo Dios sabe cuándo y cómo nos llevará a su presencia, en el versículo 4 la palabra nos dice “Tiempo de llorar, y tiempo de reír…”, siempre en nuestra vida habrá acontecimientos por los cuales debemos llorar e igual por los cuales reír, y algo que no podemos dejar de vivir, porque son procesos normales por los que todo ser humano debe pasar todo eso ya está dispuesto por Dios. Esta lista de actividades son muchas veces ajenas a la voluntad del hombre.


En el versículo 9 de Eclesiastés capítulo 9, Dios nos dice:

“ ¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?”,


No tenemos ningún provecho de esto, no es bueno que nos afanemos o perturbemos por las dificultades de la vida, o por querer vivir una etapa antes de la otra, recuerda que siempre la etapa que nos saltaremos saldrá a relucir en nuestra vida, y para qué exponernos a ser infelices en el futuro, por no haber disfrutado al máximo la adolescencia o la juventud.


“Todo lo hizo hermoso en su tiempo…”, en este versículo Dios nos dice que cada etapa en su tiempo es hermosa, la adolescencia y la juventud son épocas hermosas, aunque a veces parece lo contrario, no hay por qué no querer vivirlas y decidir ser adultos, madres solteras, o salirse de sus casas para enfrentar situaciones nuevas y difíciles, nuestra mente madura conforme con cada etapa y si decidimos ser adultos siendo en realidad adolescente, seremos adultos con la madurez de un joven. O por el contrario, ser adultos y querer vivir la etapa de la juventud que tal vez por apresurados no vivimos.


El versículo 12 de Eclesiastés capítulo 9, nos dice que no hay cosa mejor que alegrarse y hacer el bien en su vida, por eso, qué mejor que vivir cada etapa de nuestra vida con alegría, pensado solo en hacer el bien tanto para mí como para las personas que me rodean.



Por todo esto joven, no trates de ser adulto antes de ser joven, la juventud es una etapa muy bonita, no te apresures por vivirla, sácale provecho a cada día, hay tiempo para todo, para divertirnos, pasear, amar, disfrutar, pero también hay tiempo de buscar a Cristo y el tiempo es ya, por qué no dejas tus problemas o preocupaciones atrás y permites que Dios te ayude y rescate tu vida, Él te ayudará a vivir mejor cada una de tus facetas.

Restaurando mi relación con Dios

Dejar que el pecado entre en nuestras vidas, es muy fácil, solo debemos abrir una puerta y de inmediato entra y cada vez acapara más de nosotros, cuando nos damos cuenta estamos haciendo todo lo que a Dios no le agrada. Nos dejamos llevar por situaciones que parecen que no tienen mucha importancia, pero sí la tienen, porque es por ahí donde el enemigo entra a tratar de apartarnos de los caminos de Dios y del propósito que Él tiene para nosotros.

La única forma de evitar que el pecado se adueñe de nosotros, es estar llenos del Espíritu Santo, y no dejar ninguna puerta abierta por donde pueda entrar el enemigo. La oposición está entre nuestro espíritu (lo que en nosotros está santificado) y la carne (nuestra naturaleza pecaminosa).

La palabra de Dios en Gálatas 5:16 (versión Palabra de Dios para todos), dice:

“Por eso les doy este consejo: dejen que el Espíritu guíe su vida y así, no harán las malas acciones que pide su naturaleza humana.”

1. Que guía nuestra vida: La primera parte de este versículo nos dice que: “dejen que el Espíritu guíe su vida…”, debemos dejar que el Espíritu Santo sea quien nos guíe siempre, no debemos caminar con la guía de personas, vicios o corrientes que lo único que hacen es alejarnos cada vez más de Dios y de las bendiciones que Él tiene para nosotros.

Los amigos, compañeros o novios que no son cristianos o que no piensan igual que nosotros, van a creer que el pecado no es tan malo, y vamos a decir expresiones como “lo que quiero es poder oír música a la moda, pero no voy a dejar de ir a la iglesia”, el simple hecho de abrir nuestra boca o de empezar a hacerlo, abre las puertas para que el enemigo entre a nuestra vida y empiece a ocasionar desastres y a cambiar nuestra manera de ver las cosas.

Por eso, la única forma de que el diablo no empiece a entrar a nuestras vidas es estar cien por ciento llenos de Dios, sin dejar espacio para nada más, dejar que sea Él quien nos guíe y de la mejor manera en cada paso que damos.

2. Malas acciones: La segunda parte del versículo 16 dice: “…no harán las malas acciones que pide su naturaleza humana”. De la parte carnal de nosotros, es de donde salen los pensamientos negativos, malos o los que no le agradan a Dios, esto es lo normal de la naturaleza humana, pensamientos humanos, o sea todo lo que no es correcto. El pecado por si solo es atractivo, la fiesta, los amigos, la diversión, son actividades que captan la atención, cuando se ésta en un pecado, pensamos que no es del todo mal porque lo comparamos con situaciones más graves, como matar, robar, entre otras, pero pecado es pecado, lo que estamos reflexionando es el hecho de estar o no dentro de lo que a Dios no le agrada, no dejar que nuestra naturaleza humana nos juegue una mala pasada y nos empiece a producir malos pensamientos. No debemos satisfacer al hombre natural de quien surgen los malos pensamientos, sino tratar cada día de que el Espíritu crezca y muera la carne.

Cuando dejamos que nuestra parte carnal domine nuestros actos, vamos a estar siempre en lo que a Dios no le agrada, teniendo malos pensamientos, y actuando incorrectamente delante de Dios, creyendo que si voy a una iglesia estoy bien, y el hecho de ir a una iglesia no me salva de mis pecados, para yo ser salvo, necesito primero confesarlos delante de Dios, aceptarlo como dueño de mi vida, creer en Él y por supuesto, estar dispuesto a hacer un alto en lo que estoy haciendo y cambiar de rumbo, empezar a dejar que sea Dios quien guíe mi vida.

Para hacer todo esto, debo restaurar esa relación que alguna vez existió con Dios, o que quiero exista de hoy en adelante. Debo tomar la decisión de arreglar lo que quede de esa relación que hayamos tenido con el creador del mundo, lo importante es que Él siempre está dispuesto a escucharnos y a aceptarnos.